Gracias por visitar mi web! Si conectas el audio de tu ordenador, escucharás una bonita pieza al piano.

Casi todos conocemos o hemos experimentado lo mágica que es la música.

Podemos disfrutar de la música al escucharla, bailarla, compartirla... pero si la música que llega a nuestros oídos, además, la estamos creando nosotros mismos a través de un instrumento como el piano, la magia de la música se multiplica de forma infinita.

A partir de esta idea y con ganas de desarrollarla y compartirla surgieron mis clases de piano en Las Rozas de Madrid. Clases para niños, jóvenes y adultos desde el primer nivel hasta el grado medio.

Sin exámenes, sin presión, sin tensión... pero con trabajo constante a tu ritmo y buenos métodos (que personalizo según cada alumno)… te puedo enseñar a tocar el piano, el instrumento más completo del mundo.


Existen muchos y muy buenos métodos para aprender el piano, pero no todos tienen la misma filosofía de trabajo que yo te propongo.
Después de conocerlos y experimentarlos he realizado una selección. Entre los métodos que he elegido busco el que se adapta más al alumno, a su nivel, sus gustos y su ritmo de trabajo.
De todas maneras, normalmente el alumno y el profesor conseguimos el objetivo (aprender a tocar el piano disfrutando) con un método principal y otras partituras.

Esta es la principal selección de métodos. También los acompaño con partituras independientes según los gustos del alumno: partituras de música clásica, música popular, jazz, rock’n’roll, música pop, new age.

1. Método de piano europeo
Fritz Emonts
2. Método de Piano Bastien
James and Jane Bastien
3. Jazz para principiantes.
Mike Cornick
4. Freedom Technique
Joan Last
5. Ana Magdalena Bach
Johan Sebastian Bach
6. Álbum para la juventud
Schumann
7. Método de Piano Bastien para adultos
James and Jane Bastien
8. The classic piano course, Starting to play
Chester Music

En estos momentos estoy redactando el texto que voy a presentar en esta sección. Gracias por la espera.

 

Me llamo Néstor y empecé a tocar el piano a los 9 años. Desde entonces, mi vida ha ido siempre ligada a la música. Realicé mis estudios musicales hasta grado medio en el Conservatorio Superior de Música de la Abadía de Montserrat, pero luego decidí desvincularme de la carrera convencional y desarrollar la música a través del instrumento y de la comunicación audiovisual. Desde entonces he trabajado y estoy trabajando con varios profesores de piano, pero siempre de una forma abierta y personalizada.

Las ganas de compartir la música y mis conocimientos sobre el piano son el origen de mis clases particulares en Las Rozas. El objetivo: ayudar a mis alumnos a convertir la música y el piano en uno de sus mejores aliados y compañeros de esta vida.

Estos son mis estudios de música hasta el momento:

7º Nivel de Piano
4º Música de Cámara
5º Nivel de Solfeo
2º Nivel de Música Coral

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Esta tecla (el SOL) es para vosotros: mis alumnos. Aquí podéis poner vuestras opiniones, comentarios, links o cualquier cosa que queráis expresar y compartir con los demás usuarios de esta web.
Mandadme un e-mail si queréis añadir algo a esta sección y lo pondré lo antes posible.
Gracias!!

Lucía (8 años)

Néstor me enseña a sentir la música en las manos.

José Carlos (adulto)

Indecisión, dudas, temores. ¿Estoy a tiempo? ¿Será bueno el profesor? ¿Sabrá "entenderme"?
Por fin te decides e inicias tu primera clase de piano sin haber obtenido respuesta a todo ello. Es como comenzar una relación sentimental donde, poco a poco, entras en un mundo fascinante y lleno de posibilidades. Pero tu amante es exigente, te pone a prueba y te hace mirarte al espejo y reconocer tus propias limitaciones.
El piano es un excelente símil de la vida. Al igual que en ésta, hay dificultades iniciales, el esfuerzo es necesario, la disciplina indispensable, la constancia se premia. Pero al final y si perseveras, te mostrará su lado más hermoso, creando una complicidad y una satisfacción creativa que, independientemente de tus cualidades personales, te gratifica y te permite valorar muchas pequeñas cosas y desconectar de los llamados problemas, que después de unos ejercicios o una interpretación, te parecen menores.
Todo ello sería un esfuerzo inútil, si en ese largo recorrido no encuentras el guía apropiado. Néstor lo es para mí, porque no solamente es un técnico con una amplia preparación musical, sabe ejercer de psicólogo, pedagogo y te apoya en tus propios retos.
Profesores hay muchos. Humanistas pocos. Nestor reúne ambas condiciones. Gracias , amigo.

Paloma (adulto)

Cuando decidí apuntarme a piano no sabia como iba a ser, pero ahora después de siete meses sé que fue una idea buenísima, no solo por lo que me aporta a mí, que es mucho, si no por lo que yo ahora puedo transmitir a mis hijos. El piano es para mí el momento de evasión, de descanso y de disfrute. Me encanta mi profe porque ha sabido ser duro cuando yo necesitaba un empujón y porque está lleno de energía positiva que transmite en todas sus clases.

Juan (adulto)

http://www.youtube.com/hermles

Una asignatura pendiente. Mi primer contacto con el piano fue en el colegio donde Miss Lewis, una profesora joven inglesa que había estado de misionera en África, conseguía mantenernos callados y atentos toda la hora contándonos sus experiencias en ese continente, que nos parecía de lo más exótico. Recuerdo que un día nos puso un disco de música étnica en cuya portada salía ella con un montón de niños africanos con los que lo había grabado. Tocaba el piano (un viejo Petrof) maravillosamente en las asambleas de cada lunes y, era ella, quien preparaba los conciertos de navidad y las obras de teatro. Con los años consiguió que el colegio le comprase un resplandeciente Yamaha y estaba encantada. Lo malo del brillo de ese Yamaha es que, si estabas comiendo chicle, te veía en el reflejo del lacado y te hacía tragártelo. Tenía un carácter malísimo.
Pero fue la madre de un amigo de la infancia, Carlos, quien más me hizo apreciar el piano. Tenía un impresionante Yamaha de cola que le ocupaba medio salón de la casa. Cuando bajaba desde mi casa en el quinto a buscarle, saltando los escalones de tres en tres, a veces ella estaba tocando. Entonces, me detenía y me sentaba en la escalera a escuchar. No quería tocar el timbre para no interrumpir ese momento que, para mi, era mágico.
Ya de mayor hice un primer intento de recibir clases de piano. La profesora era una mujer mayor sin hijos encantadora. Era muy buena para algunas cosas pero nunca me explicó como preparar una pieza, así que lo hacía de manera intuitiva, con mucho esfuerzo y con resultados a veces frustrantes. Luego me surgió un trabajo que me obligaba a estar muchos días al mes fuera de casa y ya fue imposible seguir. Además me daba la sensación de que me había “atascado”.
Lo bueno de las clases con Nestor es que para él todos somos capaces de tocar. Si algo no sale bien no es porque uno sea un “torpe”. Siempre le encuentra la explicación, que suele ser un estudio incorrecto o poco eficaz que se puede subsanar. Tiene salidas y alternativas para solucionar las dificultades con las que uno se va a encontrar.
Está claro que no todo el mundo puede ser pianista. De hecho, si poca gente vive de la música, debe ser por algo. No es fácil. Pero sí es realista alcanzar una meta que te permita disfrutar y llenar ese deseo de enriquecimiento personal que todos tenemos.
Para mi, no poder leer una partitura o ver a alguien tocar y parecerme ciencia ficción, me hacia sentir como imagino debe sentirse una persona analfabeta cuando ve a otra leer con soltura. Me parece demencial que en los programas educativos la música esté discriminada, cuando es parte esencial de la vida. Todo se reduce a asignaturas de uso práctico para seguir una carrera que tenga salidas. Jamás he utilizado el latín o el griego clásico en mi trabajo, pero nadie me quitará el placer de leer una inscripción en latín de una ruina romana o el nombre de una calle en Atenas. Lo mismo sucede con el piano. No terminaré dando conciertos pero estoy seguro de tener una afición que me durará toda la vida y que me dará grandes satisfacciones personales.
A todos los adultos que estéis pensando en dar clases de piano os recomiendo que dejéis de lamentaros por no haberlo hecho de niños. No se puede dar marcha atrás, así que lo mejor es dar el paso y comenzar. Nunca es tarde y de mayor se disfruta mucho más porque se es mas consciente de las dificultades, los progresos y se tiene una mejor comprensión musical.
¡Animo a todos y mucho piano!

Domingo (adulto)

La naturaleza interior de la música y la experiencia de la tonalidad.pdf

Luz (adulto)

Mi relación con la música, creo que es sagrada, la amo, por ser, por deleite, por sabia, por exultante, por divina, por calmar, por excitar, por hacerme vibrar, por ayudar a fluir, por regalar, por acompañar, por crear.... por tantas cosas, pero sobre todo por su infinitud, no deja de asombrarme cómo se puede hacer tanto con sólo siete notas (en el caso de occidente).
Alguien me dijo una vez que la música es Dios, claro, no me extraña su comentario, es algo divino, o por lo menos (o por lo más), nos lleva directamente a otros estados a otras dimensiones y estoy segura que muchos me entenderán cuando digo esto y cuando estás allí, sabes que todo es infinito, todo es uno, uno es todo y entonces se aplaca el miedo y nos damos cuenta de la interconexión de todos los elementos de la naturaleza (incluídos nosotr@s), conectados aún más con el infinito. La música nos acerca a ello.
Sin ponernos tan cuánticos, podemos ver cuánta cantidad de personas se unen para eventos musicales, unidos coreando una misma melodía, o bien, cómo reacciónan los bebés con ella o los animales o las plantas, es asombroso su poder y su fuerza; nos convence, nos emociona, nos abre, nos hace SENTIR, porque al fin y al cabo, la mente (que nos limita constantemente) y el cuerpo se irán y el ser convertido en energía de amor, seguirá existiendo acompañado de la música que oiremos, veremos, tocaremos, oleremos y saborearemos con el ser de amor.
Néstor es el mejor profesor que he tenido, respeta cada espacio, regala sonrisas y nos deja ser. Nos hace sentir la música tal cual la entiende cada uno, se adapta a cada evolución y además aporta constantemente, eso no es fácil de encontrar en alguien que enseña, para mí, él es una persona (un SER) encantador, con el que se aprende y se crece. Es obvio que él ama la música y la entiende de otra manera, de una forma sagrada y cuando toca, al terminar me lo imagino recibiendo un lectisternio para la ocasión. Aunque quiero destacar que lo mejor es su sentido del humor, claro, no existe verdadera inteligencia sin ello y Néstor provoca sonrisas constantemente, creo firmemente que es el mejor método para aprender.
Para concluir, (no sé cuánto me podía extender), deseo expresar mi total apoyo a Néstor en lo que sea y me gustaría añadir que cuando yo me encuentre en mis postrimerías allí pueda reirme con Néstor y seguir compartiendo, el más allá lo tengo claro, allí estaremos todos amándonos.
Un abrazo y que mi energía de amor se extienda sobre todos vosotr@s

Normalmente, en los niveles iniciales de aprendizaje del piano es necesario media hora semanal de clase. A partir del 3º grado, el alumno suele requerir clases de una hora por semana.

Además de la clase semanal, estoy en contacto continuo con mis alumnos durante toda la semana (vía e-mail o teléfono) para resolver cualquier duda en todo momento.

Hay tres elementos clave en el aprendizaje del piano: la motivación, la buena guía del profesor y la práctica continua del alumno, todos son imprescindibles para llegar a disfrutar de la música al piano.

Tarifas:

30 minutos semanales 90 € / mes
45 minutos semanales 130 € / mes
60 minutos semanales 160 € / mes
75 minutos semanales 185 € / mes
90 minutos semanales 200 € / mes

LAS CLASES DE LOS MESES DE SEPTIEMBRE Y JULIO SON GRATUITAS.
El resto de mensualidades (octubre-junio) se abonarán la primera semana de cada mes.
Matrícula única por alumno de 100 € al iniciar las clases.



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Telf: 659.51.30.45